Thursday, September 15, 2011

Parasha Ki Tavo כי תבא

Parasha para el Shabat 18 de Elul 5771, 17 de Septiembre 2011.

La parasha de esta semana nos habla sobre el agradecimiento.
Al entrar a la tierra prometida, a la hora de la primera cosecha cada quien debia traer los primeros frutos de la tierra (leguminosas, frutas, etc..) al Santo Templo (o mas bien en esa epoca al Mishkan, el Tabernaculo) en agradecimiento a Di-s por haberlos librado de la destrucción y haberlos traido hasta esa buena tierra que "fluye de leche y miel".

La Torá prescribe una pequeña liturgia que se tenia que decir al traer esos primeros frutos. La encontramos en la porción de esta semana en Deuteronomio 26:5-10: "Un arameo trató de destruir a mi antepasado. Él descendió a Egipto y habitó alli; eran pocos en numero y alli se transformó en una nación grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron y nos afligieron...El nos trajo a este lugar, y Él nos dio esta tierra, una tierra en la que fluye la leche y la miel. ¡Y ahora he aquí que he traido las primicias del suelo Tú me diste oh El Eterno!".

Vemos que es una pequeña recapitulación de la historia de Israel desde el tiempo de Yacov hasta la conquista de la tierra. Vemos que menciona en especial dos instancias cuando parecia que iba a perecer Israel. La primera fue con Labán, el suegro de Yacov y la segunda fue en Egipto. Ahora Egipto nos parece bastantemente evidente como ejemplo, ¿pero Laban que? Los Jajamim explican que fue la intención de Laban que Di-s contó como si lo hubiera intentado. Sabemos que finalmente Laban no hizo nada, pero dice Rashi que Di-s vio la intención y le contó como si fuera un hecho.
Otro grán Maestro judío una vez dijo: "os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio...y que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón." (Mat. 5:22,28)

Aprendamos pues dos cosas de esta parasha. Primero, ya que es el mes de Elul, recordemos que el Eterno considera aún nuestros pensamientos, por lo cual hay que hacer teshuvá aún por eso como si hubieramos transgredido. Esto es el verdadero arrepentimiento, de no solo lamentar el hecho, sino dejarlo por completo, y aún si queremos ir más lejos como lo hemos visto aquí, hay que lamentar y dejar aún los malos pensamientos, porque del corazón emanan las acciones. Y si, como lo profesamos en el Shemá, amamos a Di-s con todo nuestro corazón, como puede surgir de una misma fuente lo bueno y lo malo?
El Tzadik Yakov ben Yosef, hermano del Maestro dijo: "¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así tambien ninguna fuente puede dar agua salada y dulce." (Stg. 3:11-12) Que esto nos sirva de advertencia a cada uno de nosotros.

Lo segundo que podemos aprender de esta parasha es evidentemente el agradecimiento. Ser agradecidos por lo evidente y por lo menos evidente, saber reconocer y ver la mano de Di-s en los pequeños detalles. Y en este caso, aunque las acciones hablan mas que las palabras, es importante decirlo también. Es como decir "te amo", nunca lo puedes decir demasiado.

L'Shana Tova!

1 comment:

  1. Gracias por la bendicion del comentario!
    Creo ke no hay mas ke agregar, esta todo dicho y claro, solo te pido ke sigas orando por mi para ke mis pensamientos puedan en vrd darle la honra y gloria a Di-s!!! en vrd me llego mucho el penultimo parrafo! duele, pero gracias!!!

    Tambien la parasha, lo importante del agrademiento por lo grande y lo pequeño, creo ke es muy facil decir gracias por algo notorio o algo grande, pero a su vez como dices la palabra Gracias y Te quiero son palabras ke a menudo olvidamos decir y nos cuesta mucho trabajo decirlas, pero sin duda creo ke son sumamente necesarias en la vida cotidana.

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